El tercer ojo del ser humano, la imaginación

¿El sonido existe? ¿Alguna vez existió?

Pensemos… hace 15 millones de años o un poco más ocurrió la gran explosión del Bing Bang ¿acaso provoco alguna clase de sonido? En realidad no hubo sonido, nunca existió ese “BOOOM” que escuchamos dentro de nuestra cabeza, es producto de un tercer ojo que todo lo ve. ¿Por qué digo que el sonido no existe? En realidad el sonido como lo conocemos  no existe, solo son vibraciones en el aire, es decir, el chasquido del agua, la música que solemos escuchar camino a la universidad, el cantar de las aves, el ladrido de  los perros y se podría decir que hasta nuestra voz no es sonido,  todo ello son vibraciones que están en el ambiente y han sido captadas por un singular órgano, el oído, él es el responsable de que cada uno de nosotros escuchemos dentro de nuestra cabeza esas vibraciones. Volviendo al inicio, el Bing Bang no fue más que vibraciones en el espacio, porque no había quien lo escuche. Las vibraciones que logramos captar del medio ambiente desde la antigüedad fueron traducidas a lo que hoy consideramos el sonido, por causa de ser una necesidad,  todos los seres vivos tuvimos esa necesidad de escuchar – claro está- por supervivencia.

La mayoría de seres humanos nacemos dotados de cinco sentidos: vista, oído, gusto, olfato y tacto; hay quienes dicen que las mujeres tienen seis, en fin con ellos percibimos todo lo que hay en nuestro ambiente, pero hay dos en especial que son importantes para los medios de comunicación… La vista y el oído

 ¿Cuál de esos dos es más importante? ¿Cómo saberlo?

Bueno con la vista podemos ver (¡oh! que descubrimiento) ver los noticieros, reportajes, anuncios en los periódicos, telenovelas, etc. Pero ¿Y  si carecemos de ese sentido? ¿Cómo hacen las personas que son invidentes para captar todo eso que no pueden ver? Aquí es donde el oído toma protagonismo (en el caso que no se tenga la vista y si el oído, de caso contrario eso esta complicado) sin necesidad de ver las cosas podemos darle un mayor valor a ellas, pues haremos uso de ese tercer ojo que ve más allá de lo permitido, y no hablo de un ojo como el de Tien Shinhan, hablo de uno que no es visible: La imaginación.

Bueno a mí me gusta mucho los animes, así que haremos un ejemplo con respecto a ello… nos vendamos los ojos y captaremos sonidos como “KABOOOM”; “FLUSH, FLUSH”; “FIUSH”, “PIUM, PIUM”; “BLAM, BLAM”  incluso oiremos expresiones como “MALDICIOOOON”, “INSECTO”, “ESTE ES MI CAMINO NINJA”, “PROTEGERE A MI FAMILIA”, “DESTRUIRE EL PLANETA”, entre otras; gracias a ese tercer ojo podrás imaginar que tal vez es una pelea entre dioses, ninjas, personas comunes, que hay presencia de más de un personaje, explosiones, golpes, disparos y cuanta cosa se te venga a la mente incluso si es un anime que ya has visto anteriormente podrás relacionarlo y automáticamente te darás cuenta que es lo que estás oyendo, contra quien se está luchando, etc. Sin necesidad de ver, tu imaginación puede reflejarlas dentro de tu mente; ya que justamente ella  hace eso  permite que un objeto sensible, a pesar de su ausencia, pueda ser recreado con una imagen que recoja sus cualidades captadas por el oído.


Estrechamente a este tercer ojo se halla el recuerdo y la memoria- volviendo al ejemplo anterior- al imaginar lo que estabas oyendo (siempre y cuando ya hayas visto siquiera algo de ese anime) pudiste relacionar y recordar tal vez la voz del personaje, contra quien peleaba, a qué serie pertenece, entre otras cosas.

Aristóteles identifica al recuerdo como un efecto generado por la perdurabilidad de las impresiones sensoriales derivadas de los objetos y, por otro lado, señala que la memoria (la cual nace de la imaginación) es imprescindible para que los recuerdos tengan lugar. Gracias a la memoria, la percepción de lo sensible queda impresa como sello en una superficie y por ella es que el hombre está en condición de recrear posteriormente la impresión que se ha guardado, es decir, el recuerdo. (Aristóteles, 1985)

“Imaginación viene de magia – nos dice López Vigil- (…) magia es el arte de realizar cosas maravillosas, que vayan más allá de cualquier ley natural”. Y  lo que nos dice el autor es verdad, la imaginación nos transporta hacia otro universo, no se detiene, no se  limita; lo cual es una  clara diferencia con los otros dos ojos en nuestro rostro, estos nos mantienen al margen de una realidad limitada; la imaginación no, ella  va más allá de todo lo captable por estos órganos visuales; ella es libre y hace lo que quiere, así nos encontremos solos y desamparados con nuestra imaginación nos dirigimos hacia un  mundo distinto y único. Como dije, la imaginación no tiene límites, eso incluye el no limitarse en solo ver imágenes en la mente,  este tercer ojo involucra a todos nuestros sentidos, también los sentimientos y emociones. (Nestor, 2016)

La imaginación es libre, puede andar sola, pero esto no quiere decir que no tenga sus aliados, ella tiene su “best friend”, aquel singular sentido del que hablamos al inicio, el oído, él es quien  le cuenta a la imaginación todo lo que sabe y esta toma interés en ciertas cosas.

¿Cómo el oído puede captar el interés de la imaginación?


A través de las imágenes, pero ¿Acaso las imágenes no tienen que ver con la vista? En este caso hablamos de imágenes auditivas. Hay que  tener en claro que no todos desarrollamos el tercer ojo de la misma manera, no todos tenemos la misma capacidad de imaginar; sin embargo podemos entrenar a la imaginación mediante la visualización creativa. La visualización creativa es la técnica de utilizar la imaginación para crear lo que se desea en la vida. Retomando el tema de cómo captar la atención de la imaginación, las imágenes auditivas es la representación mental de los pensamientos y conocimientos musicales; estas son construidas a raíz de la imaginación auditiva. (Cremades, y otros, 2017)

Pero así como depende de las imágenes auditivas, también depende de la palabra, estas no deben ser frías; deben ser lo más cercano a la realidad… si decimos anime, no excitara en lo más minino a la imaginación de un otaku o incluso de una persona normal, pero si por el contrario mencionamos a Goku, Naruto, Ichigo, Natsu empezamos a imaginar a los diferentes animes a los que pertenecen así sea un otaku o no.

Como este curso se llama taller de radio, enfocare todo lo que he escrito a la radio. McLuhan nos dice “la radio es un medio eminentemente visual”, muchos pensaran que este autor está loco, pues nosotros no podemos ver lo que el locutor hace; pues si piensan eso todo lo que yo he escrito en este ensayo se va por la borda. (López Vigil, 2005)

La radio efectivamente es un medio visual, pero no por que tengamos que ver lo que hace el locutor, lo es porque a través de ella estimulamos a nuestra imaginación… empecemos: desde que prendemos la radio, ya estamos imaginándonos como es el locutor - con solo escuchar su voz- si su voz es sensual podemos imaginar a alguien joven y atractivo, pero sale de la cabina de radio y ¡Oh, sorpresa! Resulta que es un hombre que no es ni joven y menos atractivo; bien continuemos empieza una radionovela y se escuchan los silbidos de los pájaros y el chasquido del agua, esto nos lleva a un mundo en el campo y la tranquilidad de este, escuchamos que alguien dice “familia, vengan, la comida está lista”  nos imaginamos los diferentes potajes a saborear (Pachamanca, cuy, gallina, trucha, mote, ollucos, tamales, etc.) y se nos hace agua la boca.

Hay que tener en cuenta que cada persona cuenta con una gran diversidad de imágenes posibles en su cabeza, así como también la relación directa que existe entre la radio y el oído; recalcando –otra vez- que las imágenes son auditivas, como dice Lidia Camacho:

La imagen sonora es esencialmente sugestiva, porque fomenta la imaginación. El radioescucha no es un ser pasivo, sino alguien que participa de manera activa en la reconstrucción de la realidad, creando a su manera las imágenes sonoras a partir de las sugerencias del creador radiofónico, que propone ambientes, situaciones y personajes” (Camacho, 1999)

Y pues esto es algo que nos diferencia de la televisión, este medio es visual; pero no por que estimula la imaginación. Nosotros vemos la televisión con los ojos que tenemos sobre la nariz y debajo de nuestras cejas, nos vemos limitados a un cierto número de pulgadas, sin embargo la radio estimula a la imaginación y como dijimos la imaginación no tiene límites.

El gran desafío que tenemos los radialistas es lograr que las personas vean a través del oído, es decir, lograr estimular la imaginación del público. Debemos crear programas de radios que no sean fríos, sino por el contrario caliente y lleno de colores, pero no podemos pedir un programa caliente y colorido si el radialista no lo es. El locutor debe ser creativo y, ¿Cómo forjamos la creatividad? Pues imaginando, hay que recordar que la creatividad es producto de la imaginación, si el radialista no es creativo y solo esta en la radio para ganar dinero, pues no sé qué hace ahí francamente… es otro títere de las grandes empresas, limitado a lo que sus ojos ven, tiene una carencia de su tercer ojo y – yo lo considero así- el más importante de ellos, su imaginación. Obviamente, él o ella seguirá ganando su sueldo, seguirá produciendo su programa radial; pero no sabrá para que lo está haciendo y eso transmitirá a su audiencia.

Actualmente, las radiodifusoras solo piensan en vender su programa radial; han perdido la imaginación y por ende su sentido de creatividad, todas o al menos la mayoría que he escuchado tiene el mismo formato, ya no interactúan con las personas – salvo algunas quienes piden un tema musical- ya no veo emisoras que transmitan radionovelas, esas que hacían vibrar el corazón de mis madres y abuelas. Cuando prendo la radio y cierro mis ojos ya no veo ese mundo de colores que veía cuando era una niña, ahora no veo nada, no me transmite más que eso… NADA. Como un maestro dijo  “la radio es un medio masivo, si se quiere manipular a una masa” y actualmente – lo digo de manera lamentable- la radio se está convirtiendo en un medio manipulador de masas; aunque es un grave error generalizar a todas las radios, hay algunas que pueden ser rescatables, solo tenemos que buscar.

Nosotros los futuros comunicadores debemos convertirnos en el medio para que el oído, el estimulador de la imaginación por excelencia, evitemos lo máximo posible quedar invidentes de este maravilloso mundo que tenemos más allá de ojos comunes; hagamos de la radio un universo diferente y no un manipulador de mentes y de la imaginación ese tercer ojo que todos poseemos, pero que pocos podemos sentir.

 

 

 Extraído de

Bibliografía                          

Aristóteles. (1985). Ética a Nicómaco. Madrid : Gredos .
Camacho, L. (1999). La Imágen Radiofónica. México : Mc Graw Hill.
Cremades, R., García Gil, D., Lizaso, B., Morales, Á., del Olmo, M. J., Ríos, P., y otros. (2017). Didáctica de la Educación Musical en Primaria. Madrid : Ediciones Paraninfo, S.A.
López Vigil, J. I. (2005). Manual Urgente para Radialistas Apasionados. Quito: Ediciones Paulinas.
Nestor, D. (29 de Noviembre de 2016). SCRIBD. Recuperado el 07 de Octubre de 2017, de DESARROLLO DE LA IMAGINACIÓN __ Técnica psicológica.pdf: https://es.scribd.com/document/332805579/DESARROLLO-DE-LA-IMAGINACION-Tecnica-psicologica-pdf


 

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